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Gin & Tonic

LO MEJOR QUE HIZO EL IMPERIO BRITÁNICO

EN TIEMPOS EN QUE LOS BARTENDERS Y MIXÓLOGOS DE LAS MEJORES BARRAS DEL MUNDO SE ESFUERZAN POR SORPRENDER A LA CRECIENTE LEGIÓN DE “COCKTAILS LOVERS”, ÁVIDOS DE NUEVOS SABORES Y SENSACIONES, EL GIN TONIC SIGUE ERIGIÉNDOSE COMO UN ÍCONO DEL BUEN BEBER, SIMPLE Y GLAMOROSO A LA VEZ. SÚPER REFRESCANTE Y SIN PRETENSIONES, ESCONDE MATICES QUE LO HAN CONVERTIDO EN, QUIZÁS, EL TRAGO LARGO MÁS ELEGANTE QUE TODO CONSUMIDOR GOURMET QUE SE PRECIE DE TAL NO PUEDE IGNORAR. DESCUBRÍ AQUÍ LOS SUPUESTOS ORÍGENES DE UN TRAGO QUE SIN PROPONÉRSELO SIQUIERA, HOY DESPIERTA PASIONES, FOMENTA FANATISMOS Y ES NUEVAMENTE DISFRUTADO EN TODO LUGAR DONDE PRIME EL BUEN GUSTO.

por Daniel Estremadoyro (PUBLICADO EN BAR AND DRINKS N°36 – VERANO 2010)

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LA GUARDIA IMPERIAL
No hablo de la multitudinaria “hinchada” seguidora del Gin Tonic. Hablo de los (supuestos) orígenes de este trago en la India, gran colonia del Imperio Británico en el siglo XIX. Pese a las muchas leyendas y múltiples referencias a ese pasado colonial, es muy poco lo que se sabe realmente acerca de la época en la que el Gin & Tonic empezó a desplazar casi sin ayuda a los muchos collins, fizzes y rickeys, que el sofisticado bebedor de cocktails tenía como preferidos los meses de calor.
La historia que anda dando vueltas por internet dice: que para celebrar las victorias británicas en la India, un alto oficial propuso agregarle “Ginebra” a la tónica, en una especie de homenaje al lugar de residencia del inventor del agua tónica… J.J. Schweppes.
Las variantes de esa leyenda asocian a esta bebida con la East India Company, una corporación comercial británica que asumió el control militar y administrativo de la India durante gran parte del período colonial.
Algunas otras versiones dicen que el consumo de Gin & Tonic fue popularizado por su valor curativo. En todas esas historias se presume que el Gin & Tonic debió ser uno de los primeros cócteles…

Que el Gin & Tonic tiene origen británico y colonial nadie lo duda. La quinina, componente fundamental del agua tónica, provenía de los andes peruanos y había sido usada para combatir la malaria, que afectaba a los colonizadores europeos en tierras calurosas desde el 1600. Los soldados británicos que colonizaron la India eran tratados con quinina para combatir las fiebres asociadas, y no es para nada extraño que la hayan mezclado con alcohol para hacerla mas “pasable”…
Sin embargo, es muy difícil que haya sido creado en el seno de la East India Company, ya que ésta dejó de tener que regir los destinos de la India en 1858, siendo disuelta en 1874, y el agua tónica no fue creada hasta 1870!

Pero lo que se lleva la perla en estas versiones, es la presunción que un inglés haya querido homenajear la ciudad del creador del agua tónica usando “Ginebra”.
Como muchos de ustedes sabrán, la ciudad suiza fundada en la Edad Media que conocemos como “Ginebra” se llama en inglés “Geneva”; y el spirit que los españoles conocen como “Ginebra”, para los ingleses (y para los latinos también) se llama “Gin”…
Además, para el momento en que se creó el agua tónica, la compañía ya se había trasladado a Londres hacía muchos años, y podía considerarse una empresa británica.
Conclusión: mucho cuidado con las historias de internet…

Hacia 1870 la compañía Schweppes, que ya había desarrollado un método para introducir gas carbónico en las bebidas, lanzó la 1° agua tónica moderna. Lo logró introduciendo quinina en agua gasificada, agregándole azúcar en versiones posteriores.
Para fines del siglo XIX son numerosas las referencias del consumo en el Imperio Británico de “Gin and Tonics”, evidenciando que su uso había dejado de ser puramente terapéutico para convertirse en recreativo (un origen similar a otras espirituosas).

Para ese momento, la Coctelería como la conocemos estaba ya bien establecida en Norteamérica y empezaba a difundirse por el resto del mundo. Esto nos hace dejar de lado la supuesta presunción de que el Gin & Tonic haya sido uno de los primeros cócteles. De hecho, la mención escrita del Gin & Tonic en el universo coctelero es bastante más tardía, y pese a los alegatos de los fans no es publicado en ninguno de los libros de coctelería del siglo XIX. Inclusive en pleno siglo XX es llamativo que su receta no aparezca en libros británicos tan emblemáticos como el “Savoy Cocktail Book” (1930) o el “Café Royal” de 1937… Curiosamente, la 1° receta que pude encontrar está en “The Artistry of Mixing Drinks” de Frank Meier, ex jefe de barra del Ritz de París, editado en Francia en 1936.

El misterio no acaba ahí. Para 1947, la revista “Esquire” publicaba la siguiente nota acerca del agua tónica: “Es una bebida gasificada que contiene una pizca de quinina. Suena horrible, pero esperen a probarla!”
Que Esquire, una revista que tuvo toda su historia una estrecha relación con la promoción del consumo de bebidas alcohólicas, creyera necesario “presentarle” el agua tónica a sus lectores es signo de que esta gaseosa en sí misma no había sido aún popularizada en EE.UU.

Como decía al principio, es poco lo que sabemos acerca del momento exacto en que el Gin & Tonic se convirtió en un trago glamoroso de verano. Al punto que hoy se considera que el que sabe beber suele beber Gin Tonic. Pero lo cierto es que hoy su fama es indiscutible. Hasta Málaga, España, se autodenomina “Ciudad del Gin Tonic” ostentando un Guinness World Record de Gin Tonic hechos a la vez, en el mismo sitio.
Y no solo es un hit de ventas desde hace décadas, sino que durante la baja del Dry Martini, su consumo mantuvo siempre activas a famosas casas productoras de Gin London Dry. Es evidente que el Dry Martini es un cóctel de alto contenido alcohólico, no común a cualquier paladar (lo mismo el Clarito argentino). El moderno Gin Tonic como trago largo (de menor graduación, ya sin el “&”) es mucho más aceptado por diferentes consumidores, por ende es analizado por los productores como el gran parámetro de la popularidad de una marca. Es decir, si anda bien en un Gin Tonic, vamos para adelante!

Y UN GIN & TONIC PARA MI
“Un Malibú con Coca para ti y un Gin Tonic para mí” es una frase de la canción “Alcohol” de la banda canadiense “Barenaked Ladies”, expresa el gran atractivo del Gin Tonic. No es necesario ser un gran conocedor de cócteles, adoptar una actitud de dandy o siquiera pensar mucho antes de pedirlo… Simplemente sentarte en un bar con tu pareja y pedirlo de manera casual.
El Gin Tonic es un trago simple y cualquiera puede prepararlo bien con un mínimo de cuidado. No tiene nada de pretencioso, pero se ve fantástico delante nuestro, y si bien es súper fresco y reparador, su sabor expresa una complejidad bien entendida… No esa supuesta “complejidad” recargada tan de moda hoy día. El Gin Tonic es sutil e insinuante, un merecido descanso de las agobiantes rutinas y preocupaciones diarias.

El Gin a decir verdad tuvo bastante tiempo eclipsado por la personalidad avasallante de la Vodka. De todos modos, hoy es un boom en Europa y se lo ha redescubierto, junto a la versatilidad que ostenta, yo creo que mayor a la Vodka mal le pese a los “fanáticos de la neutralidad del vodka”.
La gran personalidad del Gin, derivada de la magia de sus botánicos, forma enlaces con otras bebidas e ingredientes como solo pueden darse entre los átomos que forman nuestro mundo… Pero con el agua tónica el encuentro tiene ribetes que rozan lo romántico. El toque amargo del agua tónica encuentra inmediatamente contraparte en las especias del Gin, mientras las burbujas chispeantes realzan los toques de las pieles cítricas que el Spirit a veces suele esconder a los no iniciados. Es ahí, cuando todo se une, cuando el Gin & Tonic deja de ser un trago y se convierte en un acontecimiento.

¿CON CUÁL MARCA LO PREFIERES?
Pero cuidado con aquellos que creen que el Gin Tonic es solo un trago más, que puede ser tratado sin cuidado. Un Gin Tonic amerita la consulta: “¿con cuál marca lo prefieres?”
En un G&T con BEEFEATER brillan especias como el coriandro y el definido perfil clásico del enebro alcanza la zona de placer del cerebro, con la exactitud y velocidad de un rayo láser… Paradójicamente será también frutal. Cosas que solo pasan con el Gin.
Tanqueray ofrece un Gin Tonic deliciosamente cítrico y seco, balanceado y refrescante que expresa toda la elegancia de los cócteles con Gin, siendo también ideal para combatir los efectos del más tórrido verano.

¿Y que pasa en el Primer Mundo con el Gin Tonic? Los últimos años nuevas marcas y estilos de Gin están dándole renovados bríos a esta fantástica bebida. Tanto que hasta ha salido una lata en Inglaterra con Gin Tonic listo para tomar (ver la foto arriba).
“Hendrick´s” con sus delicadas notas de pepino y pétalos de rosa; “G´Vine”, destilado en presencia de flores de la vid; “Martin Miller´s” y sus asombrosos acentos cítrico-florales; “Whitley Neill” que introduce los sabores africanos de la fruta del baobab y cape gooseberries. O las líneas súper premium de algunos de los productores más tradicionales como BEEFEATER 24 o Tanqueray Ten, que en esta edición súper especial de Bar and Drinks hemos publicado.

… Y no solo de Gin vive el Gin Tonic. En tiempos en que los fabricantes tradicionales de agua tónica han dejado de usar quinina natural, y endulzan sus productos con el mismo jarabe de fructuosa que las gaseosas comunes, aparecen las aguas tónicas premium. La más famosa hoy es la Q TONIC, que reintroduce la quinina peruana y utiliza almíbar de agave para endulzar. También la “Fever Tree”, la favorita del célebre chef Ferran Adriá, que recoleta su quinina de plantaciones en África, y la combina con aceites botánicos naturales. Ambas tónicas premium nos sumergen en una renovada experiencia gourmet al momento de disfrutar de nuestro rico Gin Tonic.
¿Disfrutaremos en Argentina de estas maravillas? Creo que en no mucho tiempo, mientras las macas Schweppes, Paso de los Toros y las más tradicional Cunnington son óptimas opciones.

EL GIN TONIC “PERFECTO”
Es agitado, no batido… hay 3 elementos a tener en cuenta en un buen Gin Tonic: el HIELO duro, en trozos grandes que no sean huecos por dentro; el VASO de cristal fino, elegante, grande de tamaño; y el TWIST DE LIMÓN con la cáscara dejándola caer dentro.
Como siempre, el consumidor tiene la última palabra y siendo el Gin Tonic tan famoso y disfrutado alrededor del mundo, es natural que muchos estilos se hayan desarrollado, algunos incluso con fanatismo. Están los españoles, grandes amantes de este trago, que lo sirven en copa balón, con solo la piel de lima ya que aborrecen el jugo de la misma dentro. Otros decoran con una rodaja de lima, o incluso los que directamente le ponen unas gotas de zumo de lima o limón. En lo que todos coinciden es en que las proporciones varían entre 45 y 60ml de Gin London Dry, servido en un vaso con mucho hielo. Un Gin Tonic se disfruta por largo rato, por lo que ponerle solo “un hielito” es condenarse a tomar “sopa tibia” al final de la experiencia. Se completa con tónica y se decora con lima.

El Gin Tonic es como uno de esos viejos rockeros que nunca mueren, un as del poker de ases de la coctelería internacional. Un lugar de obligado peregrinaje, un sitio al que siempre se puede volver. Algo que nunca falla. Y aunque en su simpleza está su grandeza, el primer elemento de la ecuación (el gin) nos ofrece nuevas sensaciones y motivos para hablar de él.
A este aperitivo por excelencia se le reconocen propiedades digestivas, siendo perfecto también para finalizar una comida. Sea en el momento que fuere, sin dudas es un clásico que ha regresado con aires renovados, con toda su personalidad, estableciendo una cierta complicidad con su consumidor. El que sabe que su Gin Tonic es el más rico, elegante y refinado que su paladar agradecerá.


¿ALGÚN CONSEJO PARA EL GIN TONIC?
“Yo lo hago con Gin London Dry, tónica, zumo de lima, abundante hielo, un vaso largo y ancho; y que el Gin esté helado en la nevera y caiga a gotitas” (Javier De las Muelas)

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